Trabaja duro en silencio y deja que tu éxito haga el resto.
Anónimo
El curso marchaba a la perfección, simplemente tenia que aprender a trabajar un poco a lo Gran Houdini, ya que había veces que me encontraba con que de ingredientes estaba con » nada por aquí nada por allá», yo siempre dejaba cosas en mi hueco asignado en la cámara frigorífica y cuando llegaba al día siguiente misteriosamente había desaparecido, yo en ese momento con tanta ingenuidad y aún pipiola iba con todo mi buen hacer a mis queridos y amables compañeros de profesión a preguntarles donde podrían estar mis ingredientes….
Cuando preguntaba a mi más elocuente y compañero francés, siempre contestaba con ese acento tan característico de llevar una baguette metida en la boca (siempre desde el cariño)
- Yo no he cogido nada, habrá sido el enano del vasco que siempre roba los ingredientes
Y ahí que me iba yo con mi mejor sonrisa saltando como si fuera paseando por un lindo jardín lleno de dulces haditas, y hermosos pajaritos cantando buscando a mi gran y estimado compañero vasco el cual con su envidiable y siempre simpatía me respondía:
- Yo no he cogido nada, habrá sido el gabacho y los inútiles de sus alumnos.
En ese momento mi lindo paseo cual doncella se convertía en una ruidosa pataleta de ogro cabreado volviendo hacia su cueva, sin ingredientes y más cabreada que una mona, con lo cual aprendí a jugar a su juego, y ya lo dice el refrán, quien roba a una ladrón tiene cien años de perdón.
Pues yo cogía lo que necesita, dicen que más vale pedir perdón que pedir permiso y cuando venía a pedirme explicaciones si venía el francés le decía: habrá sido el enano del vasco uhhh que mala genteeee…yo tendría cuidado porque se esconde cosas en la nevera de abajo y si venía el vasco le decía… habrá sido el gabacho y los inútiles de sus alumnos, yo no quiero decir nada pero el otro día creo que le vi jugar con dos pimientos que tenían tu nombre… Pa mala YO!!!
A las tres semanas todo transcurría con normalidad y a dos horas de tener que ir a dar mi clase recibir un mensaje de mi querida Jefa de estudios, tengo que decir que aunque al principio pareciera que me caía mal, que vale sí , me caía algo mal, entiendo que estaba haciendo su papel de jefa de estudios…. pero aún estaba identificando que papel iba a jugar en mi vida.
El mensaje decía: Raquel, puedes venir medía hora antes de empezar tu clase, tenemos que hablar.
Esa frase, LA GRAN FRASE, solamente te la suelen decir en dos ocasiones, o cuando te va a dejar tu pareja o cuando te van a decir una mala noticia. La primera opción no era posible así que me esperaba lo peor; Sí la positividad no era lo mío en algunos momentos.
Llegué 40 minutos antes pues me temblaban hasta los dientes de lo nerviosa que estaba, y comencé a subir las malditas escaleras y me pasaba como en esas películas que conforme va andando el protagonista el pasillo se va haciendo más estrecho, pues para mi las escaleras cada vez se me iban haciendo mucho más pequeñas, y las gotas de sudar me caían por sitios que no voy a escribir por aquí, pero que tod@s habréis imaginado.
Cuando conseguí subir las escaleras del demonio y llegué al despacho de jefatura de estudio, divise en la mesa de enfrente a una persona que no había visto en las tres semanas que llevaba trabajando en la escuela, era una mezcla entre el Señor Burns y Cruella de Vil, con menos carne que el tobillo de un periquito cara a un ordenador con un paquete rosquilletas en la mesa y con dos dedos levantados en posición ninja, escribiendo en el teclado de tal manera que seguro que las teclas estaban marcadas en la mesa, como siguiera apretando el teclado así iban a llegar al último piso las marcas, ¿Sería nueva?, me intrigaba esa mujer, pero no estaba para preguntas. Raquel volvió a su posición de Schwarzenegger y me dijo que la siguiera…. ¡MAL ROLLO!
Cuando nos sentamos en el aula de enfrente empezó a sacar unos horarios y me dijo, bueno tengo buenas y menos buenas noticias. No se si la mesa temblaba o era yo, pero esto empezaba a asustarme, las buenas noticias aquí siempre eran malas y muy malas.
Al final vas a dar clases de formación profesional, hemos tenido un problemas con el inspector y vas a llevar las clases de otro profesor.
En mi cerebro había una mini yo saltando de alegría bailando el ula ula y perreando a la vez, lo conseguí ¡¡ Esa Raquel como mola se merece una olaaaa!!!!ueeeeee!!!!!
La jefa de estudios seguía hablando pero yo mientras seguía bailando en mi cabeza, ¡¡¡¡nannainaninaininaiinainianina!!! creo recordar que dijo que iba a llevar dos grupos de ciclo medio y uno de ciclo superior. Hasta ahí las buenas noticias.
Yo súper contenta le dije, vale pues pásame el temario y ya para el siguiente trimestre me lo preparo todo y empiezo con ellos, me pasas horarios, yo termino con mis alumnos el certificado que les estoy dando y así ya me incorporo.
Raquel me miro con cara de : ayyyy pobre animalito abandonado, le falto acariciarme la cabeza y el lomo, y me dijo: ahora vienen las menos buenas, empiezas mañana a las ocho de la mañana, tienes un total de 58 horas de clase pero aparte tendrás que hacer 5 horas más con tus alumnos de certificados durante estas dos últimas semanas para terminar con ellos, pero tranquila los viernes terminas a mediodía. Aquí tienes el horario , el listado de alumnos y los libros. El profesor te va a pasar el temario que les estaba dando, ¿tienes alguna duda?
Después de recogerme la barbilla, y meterme los ojos dentro de las cuencas le pregunte con mucha tranquilidad: la foto de la familia, el pijama y el cepillo de dientes ¿lo dejo en el despacho de profesores o en la cocina?
¿¿¿Estamos locos cincuenta ocho horas de lunes a viernes??? AHHH noooo perdonaaa que el viernes termino a mediodía… gracias por no ponerme chinchetas en los zuecos, no sacarme los ojos y no mearme en las cuencas… es muy amable por tu parte.
Pues nada ahí estaba yo, en menos de dieciséis horas empezaba a dar clase en formación profesional, lo que había estado pidiendo desde hacia más de tres meses sin tiempo para prepararme ninguna clase, pensando en que iba a vivir prácticamente en la escuela y que por supuesto los alumnos no me lo iban a poner nada fácil.
¡¡¡¡NO QUERÍAS CALDO…. PUES TOMA DOS TAZAS!!!!
Continuará

