El tiempo que se disfruta, es el verdadero tiempo vivido.
Jorge Bucay
Por fin llegaron las fiesta navideñas y con ellas un gran descanso, desconexión para coger fuerza para el segundo trimestre que no tardaría en comenzar. Siempre me han gustado estás fechas pues cuando era pequeña cuando volvía me gustaba el primer día de colegio donde todos contábamos lo que nos había traído papá Noel o los reyes magos. Y ahí estaba yo, con mi gran sonrisa, enfrente de mis treinta orcos que tenía por alumnos sentados mirándome con cara de pocos amigos y yo super happy deseándoles un ¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!! y diciendo la típica broma de ¡¡¡ Madre míaaaa no os veía desde al año pasado !!! badabummm xesssss!!!!!
Por supuesto, no pude evitar hacer la gran pregunta, de la cual me arrepentí al instante:
- ¿ Qué os han traído los reyes magos o Papá Noel este año?
Las respuestas comenzaron a retumbar en mi cabeza como si de pelotas de tenis estuvieran golpeando en ella, mis ojos comenzaban a salirse de su orbita y cada vez me hacía más y más pequeña.
- Pues a mi me han regalado una casa en la Avenida Francia
- A mi me han comprado una moto BMW
- Mi regalo ha sido estar todas las vacaciones navideñas en las Bahamas en el complejo hotelero con unos amigos a pensión completa.
- Mi padre me ha regalado en Audi TT y mi madre se ha enfadado y me quiere regalo un BMW deportivo.
No sabía si ese momento era el mejor para hablarles sobre mi pijama de felpa del mercadito de los jueves del cabañal y mis pantuflas a juego, el cual había sido mi regalo de reyes. No sabía si les iba a dar demasiados celos por mi regalo tan guay, así que prefería dejarlo en el anonimato, no quería amargarles el día……
Estaban hablando enserio, donde han quedado los típicos regalos de juegos de mesa, pijamas, pantuflas, bufandas con sus guantes a juego, mantita calentita para el sofá… no sé cuando empezaron a decirme los regalos que les habían dado tenía la sensación que mientras que hablaban escupían billetes de 500€, tomaaa un billete pa tíííí…. otro pa tííí…..
Preferí zanjar el tema y bajarnos a la cocina pues no había sido buena idea hacer la pregunta. En la cocina comencé a repartir la faena que tenía planeada para que se fueran preparando y después decidí bajar al sótano donde estaba el economato para recoger todos los ingredientes para comenzar a trabajar..
¿TRABA–QUÉÉÉÉÉ??? La cámara frigorífica parecía que había sufrido un ataque de ofertas del 3×2 del Carrefour y estaban totalmente vacía, para no mentir quedaban dos limones pochos, incluso uno de ellos creo que estaba intentando hablarme.
Vale evaluemos los daños: treinta alumnos a los cuáles les había repartido recetas para trabajar durante seis horas, había que dar de comer a ochenta alumnos más y solo tenía dos limones pochos y al final del economato se escondían dos kilos de macarrones con fecha de caducidad desconocida.
Conclusión: la cosa pintaba mal, hoy hubiera sido un buen día para hacerse la enferma en la fase de la muerte más cruel y terminal.
Subí corriendo al despacho para ver si conseguía hablar con la jefa de estudios y para mi sorpresa en su lugar encontré al personajillo al cual no había conseguido poner nombre, ni cargo dentro de la escuela y de la que ya os hable anteriormente. Si, la que tenía una mezcla entre Cruela de Vil y el Señor Burns. Le pregunte por Raquel y cuando oí su voz por primera vez pensé en los pobres animales que tienen que volverse locos al escuchar su voz pues su sonido seguramente solamente podrían escucharlo ellos, porque no podía ser más agudo y estridente a la vez.
Me dijo que Raquel no estaba y que necesitaba, le dije que no podía dar clase y que tenía a treinta alumnos en el aula de cocina y que no tenía ningún tipo de materia prima en las cámaras, ni economato, que también había que hacer la comida para ochenta alumnos y que no sabía como les iba a dar de comer.
La contestación sigo intentando descifrarla desde hace ocho años y incluso he pensado que es un mensaje que en algún momento de mi vida servirá para resolver un misterio que nos llevará a la clave de si hay vida extraterrestre en Marte, si cuando lo leáis alguien consigue descifrarlo por favor, que acuda rápidamente a la N.A.S.A, seguramente allí seguirán esperando instrucciones.
Respuesta: Pues lo que es, es lo que es, y cuando lo que es venga, lo que ya sabes que es lo que es, y estará claro que lo que es, es y lo que, y entonces después vendrá y lo que es ya lo tendrás y ya podrás, así que tu tranquila que no pasa nada, que es lo que es. Entiendes?
Que todo eso te lo digan mientras que tiene un ojo mirando a Galicia y otro a Murcia moviendo la lengua como un personaje de la serie V y que yo mantuviera el tipo sin salir corriendo porque en ese momento pensaba que se abría la camisa y le salía un bicho del estómago, es todo un merito. No pude ni pronunciar palabra, creo que perdí hasta el color, me baje sin mirar atrás y les dije a los alumnos que se fueran a desayunar, después me senté en una silla y me abracé mientras que repetí como un mantra: ¡esto no ha pasado, ha sido un sueño!¡esto no ha pasado, ha sido un sueño!¡esto no ha pasado, ha sido un sueño!¡esto no ha pasado, ha sido un sueño!
Por suerte en ese momento oí el ruedo de una carretilla subiendo y entonces supe que estaban llegando alimentos a la escuela, estaba salvada, no tendría que volver a subir a ver a la bruja del Éste.
Ese mismo día super quien era, y las cosas comenzaron a tener sentido…. Era mi jefa, pues aún y funcionaba demasiado bien la escuela.
Al día siguiente recibí una llamada de la Jefa de Estudios, habían varios padres que quería reunirse conmigo por el tema de las notas de sus hijos, me pregunto que cuando tenía un hueco libre…..
¡¡¡¡Uyyyyy que graciosilla!!¿¿no?? Pues que vengan a mi casa cuando duermo y les hago ahí la tutoría, pues creo que ahí será cuando pueda atenderles.
Por suerte no me dijo que sí, porque me veía abrazada a mi almohada y al lado un padre pidiéndome explicaciones de porque había puesto tal o cual nota a su hijo. Iban a venir mientras que estaba en clase con los alumnos, que me subiera un momento y los dejará, que podía pasar??… que le pegarán fuego a la cocina, que se clavarán un cuchillo, que mezclarán veinticinco litros de aceite de girasol de la freidora con agua, o que tirarán un cuchillo dentro de la freidora y se deshiciera el mango y saliera todo lo que se freía ahí con trocitos de plástico frito….. bueno eran daños colaterales…que más daba.
Cuando comencé con las tutoría comprendí el refrán que tanto había oído de mi madre: » de padres miaus hijos mininos»
El primer padre que vino tenía los ojos que se los podían rascar desde la plaza del ayuntamiento, se le trababa la lengua y prácticamente no podía ni hablar, como le iba a decir que su hijo venía en malas condiciones a clase si su padre vino peor que el hijo. Lo mejor fue cuando me comento que el se preocupaba mucho por su hijo, ya que le cuidaba la mejor marihuana que había en el mercado, que su hijo no iba a fumar cualquier » mierda», que su hijo fumaba calidad, no fuera que le diera un «amarillo». A pues ya me quedo más tranquila, sip, muchísimo mejor, donde va a caber, nada de que no fume., eso para que… que fume a ser posible todo lo que pueda, pero que sea de lo bueno lo mejor. Ante todo calidad.
La siguiente tutoría aún fue mejor, la madre vino súper preocupada ya que su hijo de veintiséis años había repetido dos veces primero del ciclo y dos veces segundo del ciclo pero tenía todas las papeletas para repetir otra vez el segundo curso, que había pensado ponerle un sueldo para que viera el venir a estudiar como un trabajo y así se comprometiera más y viniera más a menudo y estudiará más. Que se pasaba toda la noche jugando a los videojuegos y que por las mañanas no había quien lo levantará de la cama. Que si le daba 400 o 500€ que pensaba que conseguiría que viniera a la escuela.
Por supuesto mi cara era todo un poema, veintiséis añacos, cincuenta jamones que podía haber criado esa mujer, ¿¿¿¿un sueldo???? LAS MALETAS EN LA PUERTA, UNA GRAN PATADA EN EL CULO, pero que estaba pagando seiscientos euros al mes por que estudie en la escuela y le quería dar un sueldo? ¿ Nos habíamos vuelto locos? Todo esto por supuesto giraba en mi mente como un torbellino sin poder gritarlo a los cuatro vientos ya que lo único que me apetecía hacer en ese momento era levantarme de la silla zarandear a esa mujer, incluso darle dos guantazos y decirle, ¿Pero usted qué tiene en el cerebro?
Cuando conseguí calmar a mi mente, logré decirle a la madre que pensaba que a lo mejor no era la mejor opción, ya que pensaba que su hijo era lo suficientemente adulto, aunque en mi mente la palabra «huevon» salía con letras de neón, pero la madre seguía diciendo que era muy joven y que seguía perdido en la vida, que incluso le pondría un chofer para que lo trajera a la escuela.
Lo intenté, os lo juro, evoqué todos los mantras, todas las prácticas de mindfullness, incluso intente acabar la tutoría diciéndole que quedábamos otro día que me tenía que marchar a clase, pero la mujer insistió, rogo, me lo pidió incansablemente, y por supuesto se la llevo….
Saqué la vena de mi padre en su modo más «legionario» y sin sutileza alguna le dije, : yo a su hijo lo que le ponía era las maletas en la puerta, con únicamente una muda de ropa, le daba una patada en el culo que iba a notarla hasta el último pelo de su nariz, le vendía la play, lo X-box, los juegos, y todo lo que tuviera en su casa, hasta los gayumbos y con eso me compraba un viaje y me iba veinte días de vacaciones, cambiaba la cerradura de la puerta para que no volviera a entrar, incluso si pudiera le negaba los apellidos e incluso el saludo si lo viera por la calle. Cambiaba de número de móvil por si acaso se le ocurriera llamarme e incluso me ponía un cinturón de castidad para no tener más hijos por si acaso me salen igual que él, pero tenga en cuenta que todo esto se lo digo desde el cariño y el respeto.
Vale en realidad puedo que no le dijera esto y que pasará en una realidad paralela, pero para lela ella, que se fue convencida de que su hijo necesitaba un sueldo…
Y por eso no sé si la pesadilla vino antes o después de la Navidad aunque solo faltaban un par de días más para saberlo, aunque eso lo sabréis en el próximo cuaderno.
Continuará
